Una mujer de 83 años, llamada Evelyn Paswall, es una de las pocas personas del mundo que no han prestado atención a la hora de entrar en una de las famosas tiendas de cristal de Apple.Y ahora tiene todas las razones para pensar eso después de darse un fuerte golpe en la cara contra una de las puertas de vidrio de la tienda, rompiéndose la nariz en el instante.
La Sra. Paswall supuestamente quería devolver un iPhone en la tienda de Manhasset de Nueva York en diciembre del año pasado. Mientras se acercaba a la entrada de la tienda, se golpeó contra la puerta de cristal.
Según
informa el portal australiano news.com.au, la octogenaria literalmente chocó su cara contra esa puerta y rompió su nariz.
Luego procedió a demandar a Apple y a pedir indemnizaciones de 1 millón de dólares, argumentando que la compañía debería haber puesto marcas sobre el cristal para que las personas de edad avanzada pudiesen hacer la diferencia entre el aire y los muros de cristal.
“Apple quiere estar a la última y tener el tipo de arquitectura que llame la atención a los aficionados de la tecnología”, dijo su abogado, Derek T Smith. “Pero por otro lado, tienen que apreciar el peligro que supone esta arquitectura moderna para algunas personas”.
“El demandado fue negligente... al permitir la existencia de un muro o puerta de vidrio sin ninguna advertencia adecuada”, dijo el abogado.
“No había ninguna marca en el cristal o eran insuficientes”, dijo Smight. “Mi clienta es una octogenaria. Ella ve bien, pero no ve ningún cristal”.
Según MacRumors, la Sra. Paswall pide 75.000 dólares en gastos médicos además de daños punitivos por negligencia de hasta 1 millón de dólares.