March 24th, 2012, 16:03 GMT · Por Elena Gorgan · Traducido por Elvis Bucatariu
21 Jump Street – Reseña
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Cuando se dijo al principio que se estaba haciendo la película de “21 Jump Street”, los fans pensaron de inmediato, y con buenas razones, que también sería un remake. En vez de eso, los directores Phil Lord y Chris Miller han entregado una de las mejores comedias del año, que no tiene nada que ver con la serie de televisión original.
La película comienza con una escena en la que vemos al joven Schmidt (Jonah Hill), con un aspecto increíblemente extraño y aparato dental intentando invitar a la chica de sus sueños al baile del colegio, aunque obviamente, no lo logra.
Por supuesto, todos fuimos un poco raros en el instituto, pero Schmidt prácticamente define ese concepto nuevamente – como lo dice un antigua broma, busca la palabra “raro” en el diccionario y encontrarás su foto.
Jenko (Channing Tatum) es exactamente lo opuesto de eso: el deportista del instituto, guapo, con mucha confianza en sí mismo y, como era de esperar, no demasiado inteligente.
Varios años más tarde los dos se encuentran como estudiantes en la Academia de Policía. Como uno tiene cerebro y el otro músculos, y como ambos vienen de fuera, deciden juntarse y “ser amigos”.
Lo cierto es que forman una de las parejas más divertidas y carismáticas que se han mostrado en la gran pantalla en los últimos años. No se puede negar la química que hay entre ellos.
Cuando una redada antidroga acaba mal -porque son prácticamente idiotas o, para decirlo con más delicadeza, porque juegan a los adultos pero con armas- se les encarga una operación menos peligrosa.
Por tener aspectos de jóvenes, ambos son responsabilizados con un proyecto más antiguo, 21 Jump Street: deben volver al instituto como agentes encubiertos para tratar de acabar con el tráfico de una nueva droga sintética y muy peligrosa.
Inmediatamente descubren que el instituto ya no es lo que era una vez: los 'nerds' son ahora muy populares, y los guapos y atletas ya no tanto. Ahora lo bello es la capacidad de formular ideas originales, de mostrar inteligencia.
En otro giro de los acontecimientos, los dos se ven obligados a salir con el grupo opuesto al que solían pertenecer en el pasado, lo que le permite a Schmidt asumir que podría revivir nuevamente sus años de secundaria – sólo que esta vez mucho mejor.
Por otro lado, Jenko está intentando comprender cómo es que el mundo ha cambiado tanto. Además también tiene celos por la popularidad que tiene su socio / y hermano ficticio de repente, y odia cuando Schmidt le deja en segundo plano.
La verdad sea dicha, esto suena a historia repetida, pero “21 Jump Street” tampoco intenta eliminar la impresión de cliché.
De todos modos, es como si la película supiese que la trama es absurda y, en vez de tratar de demostrar lo contrario, acepta la ridiculez de todo – y lo expone sin ningún límite.
“21 Jump Street” demuestra que es una película muy refrescante y que no se toma las cosas demasiado en serio, aunque esto no quiere decir que no sea un verdadero placer verla.
Para aquellos que no entienden las múltiples referencias intertextuales repartidas por los diálogos y la trama, siempre hay un tipo de humor muy especial en la película.
Una combinación de lenguaje obsceno, bromas escatológicas, humor físico, con una pizca de ironía y una buena dosis de auto-desaprobación, “21 Jump Street” se impone ante el público como una película refrescante, entretenida y un poco ofensiva.
En definitiva, es una de las comedias más divertidas que han salido este año, y claramente no deberías perderla si tienes ganas de reír.
“21 Jump Street” tiene una duración de 109 minutos, y está clasificada como R (no recomendada para menores de 17 años) por sus contenidos crudos, lenguaje obsceno, materiales sobre drogas, adolescentes bebiendo y algunas escenas de violencia.
Se estrenó en el Reino Unido, Estados Unidos y otros territorios el 16 de marzo, y saldrá en Noruega y Suecia el 20 de abril. Concluirá su gira de estrenos en Portugal el 28 de junio de 2012.
Lo bueno
Channing Tatum y Jonah Hill tienen una química tan impresionante que a veces resulta incluso difícil seguir la narrativa porque ellos prácticamente roban el protagonismo completamente. “21 Jump Street” es indecente, irreverente, descarada y, sobre todo, brillante: lo mejor de este año.
Lo malo
“21 Jump Street” nunca ralentiza el ritmo, ni siquiera por un segundo: si no es una broma, es una escena de persecución. Si no es eso, es un combate o una explosión. En un momento puede resultar incluso agotadora para el espectador.
La verdad
“21 Jump Street” acepta los clichés y se transforma en algo nuevo con ayuda de dos actores (Tatum y Hill) que han demostrado que pueden hacer comedia mejor que muchos de sus compañeros. Puede que no sea adecuada para los oídos (y ojos) más delicados, pero no sólo es entretenida o divertida: es un desmadre total.