En 2008, cuando la recesión económica golpeó a nivel mundial, Intel casualmente estaba lista para lanzar el producto perfecto en un mercado lleno de compradores afectados por problemas económicos.
La arquitectura Atom proporcionó un rendimiento que duró 10 años, además de unos niveles muy bajo de consumo energético.
Este logro en cuanto al bajo consumo de energía es un aspecto por el cual el procesador Intel Atom merece elogios, pero el hecho de que la empresa promocionaba el rendimiento del Pentium III como algo "nuevo y mejorado" definitivamente es un aspecto negativo.
Los cursos de instrucción de Intel enseñaban a los vendedores cómo evitar hablar de comparaciones de rendimiento y sólo hacer hincapié en el bajo consumo de energía, en la frecuencia del procesador y en la capacidad de almacenamiento y de la memoria RAM.
Prácticamente, la empresa logró convencer a la gente de comprar un rendimiento de 10 años de antigüedad como si fuera algo nuevo.
Además, mientras que el rendimiento de la CPU era menos que modesto, el rendimiento de la GPU era cercano a cero.
AMD logró ofrecer una verdadera alternativa una vez que lanzó la arquitectura Zacate, pero Intel nunca se preocupó por mejorar el rendimiento de su propia plataforma.
Intel planea lanzar la plataforma Clover Trail para netbooks y tabletas en octubre de este año, por lo que el modelo Atom D2700 alcanzará el final de su vida útil en el tercer trimestre de 2012.
Por otro lado, el Atom D2550 seguirá en el mercado por un rato más.