Es conocimiento común entre los científicos del clima que las glaciaciones se producen regularmente en la Tierra. Se supone que una edad de hielo tiene lugar cada 11.000 años más o menos, y éste último parece que no logró iniciar. Los científicos creen que el calentamiento global y el cambio climático son responsables de la situación actual.
La última edad de hielo se produjo hace 11.600 años y los expertos creen que este ciclo natural se detuvo principalmente debido a la gran cantidad de contaminantes que estamos generando en la atmósfera.
El dióxido de carbono, el metano y otros gases de efecto invernadero están calentando el planeta, poniendo una abolladura a los diversos ciclos naturales. Parece que el fenómeno también está influyendo en unos procesos sobre los cuales ni teníamos idea que eran susceptibles a tales cambios.
En este momento es muy difícil establecer con exactitud las conclusiones de este último hallazgo, ya que el tema es muy complejo, pero los científicos analizarán sus implicaciones de una forma integral, lo que significa que necesitan comprobar al mismo tiempo varios sistemas y la forma en que estos se relacionan.
Un equipo de expertos de la
Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, publicó un artículo sobre el tema en el número de esta semana de la publicación Nature Geoscience, destacando cómo habría ocurrido la próxima glaciación si las concentraciones de CO2 hubieran sido normales y si nosotros no hubiéramos estado alrededor para influirlas.
Usando unas complejas simulaciones, los investigadores pudieron determinar que la edad de hielo comenzaría en los próximos 1.000 años y no más tarde. Aunque esto pueda parecer mucho para nosotros, de hecho es un período muy breve en tiempo geológico, desde la perspectiva de nuestro planeta.
A través del nuevo estudio, los científicos también fueron capaces de descubrir lo que en términos científicos se llama “inicio glacial” o la señal de que una edad de hielo se activa. La forma principal que se usó para averiguar esto fue analizar los contrastes de temperatura entre Groenlandia y la Antártida.
"El misterio de las edades de hielo, que representan la principal prueba del cambio climático de los últimos millones de años, es que aunque podamos identificar los diversos ingredientes que han contribuido a estos fenómenos, aún hace falta entender la disposición de estos ingredientes y la forma en que ellos se desarrollan al ritmo de los sutiles cambios que ocurren en los períodos de estacionalidad”, explicó el Dr. Luke Skinner, profesor en el departamento de Ciencias Terrestres de Cambridge.