Durante una conferencia celebrada el jueves, 10 de mayo, en la sede James E. Webb Auditorium de la NASA, en Washington DC, los expertos presentaron los últimos resultados obtenidos por la sonda Dawn, la misión que está orbitando actualmente el asteroide más grande de nuestro sistema solar, Vesta.
Durante dicha reunión, los científicos de numerosas instituciones hablaron sobre los estudios que realizaron de sus respectivas organizaciones en función de los datos adquiridos por el orbitador. La nave llegó el asteroide en julio de 2011 y originalmente fue prevista para salir en julio de 2012.
En este momento, Dawn continúa estudiando la superficie y el interior del asteroide desde una órbita baja. Gracias a la sonda, los científicos presentaron recientemente nuevos datos sobre la forma en que el objeto apareció en la historia del sistema solar.
Además, las conclusiones también sugieren que hay ciertas relaciones entre las estructuras como Vesta – supuestamente un protoplaneta – y los pequeños mundos rocosos, como mercurio, Venus, la Tierra y Marte. Puede que el asteroide haya crecido para convertirse en el quinto planeta rocoso, pero algo lo impidió desarrollarse.
Los nuevos estudios revelan que el asteroide es en realidad un fósil del sistema solar temprano. Contiene un notable grado de diversidad geológica, un hallazgo según el cual el disco protoplanetario desde el que se forman todos los planetas, asteroides y meteoritos fue mucho más diverso químicamente de lo que se ha pensado inicialmente.
Los detalles de la nueva investigación fueron publicados en el número del 10 de mayo de la revista Science. Una de las principales conclusiones es que Vesta se asemeja más a la Luna o a un planeta enano que a un asteroide común. Este hallazgo tiene importantes implicaciones para la comprensión de la evolución del Sol.
"La visita de Dawn a Vesta ha confirmado las teorías generales de la historia de este gigante asteroide, mientras que también ayudó a completar los detalles que habría sido imposible conocer desde lejos", dijo Carol Raymond, investigador principal del Laboratorio NASA Jet Propulsion, en Pasadena, California.
"La residencia de Dawn en Vesta de casi un año ha hecho que el asteroide se vea como un planeta con cualidades evidentes y nos ha enseñado nuestra conexión con este astro brillante en nuestro cielo nocturno", prosiguió el experto.
Dawn reveló que varias capas de rocas rodean un gran núcleo de hierro existente en Vesta, una de las evidencias más claras de que el objeto podría haber evolucionado en un planeta de pleno derecho. La bola de hierro central puede medir aproximadamente 68 millas (110 kilómetros) de ancho.
También se ha confirmado que el asteroide se origina de un tipo especial de meteorito rico en hierro y magnesio, llamado piroxeno. Los astrónomos afirmaron que estos objetos fueron encontrados en la superficie de Vesta hace poco tiempo, pero hasta ahora no se pudo determinar su origen.
Estadísticamente hablando, Vesta es una de las más importantes fuentes de meteoritos para nuestro planeta, ya que es responsable de alrededor del 6 por ciento de todas las rocas que 'pasean' a través de la atmósfera.
Dawn está programada para salir de la órbita de Vesta el 26 de agosto y luego se dirigirá directamente hacia el planeta enano Ceres. El viaje tomará unos tres años y los investigadores esperan que la nave logre la inserción orbital alrededor del objeto más grande del Cinturón Interior de Asteroides a principios de 2015.