Los representantes de la Agencia Espacial Estadounidense afirmaron recientemente que su enfoque de navegación y exploración espacial va a cambiar pronto si el demostrador del Reloj Atómico de Espacio Profundo (DSAC) se prueba con éxito.
Se trata de un dispositivo extremadamente estable y altamente preciso utilizado para el seguimiento del tiempo. Los relojes atómicos similares, que tienen altos niveles de precisión en el seguimiento del tiempo, son los que permitieron a NASA a ser tan hábil, principalmente en la exploración de otros mundos.
Estos relojes son utilizados para navegación y posicionamiento y representan la columna vertebral de los Sistemas de Posicionamiento Global (GPS). Prácticamente, el DSAC trata de mejorar estas capacidades dando a la nave la capacidad de calcular sus propios datos de temporización y navegación en tiempo real.
En este momento, estos cálculos se realizan en la Tierra. Las sondas espaciales posicionadas alrededor de otros mundos tienen que enviar una serie de señales aquí, donde los expertos calculan los datos de posicionamiento. Luego, la información se retransmite a la nave y el proceso a veces puede durar horas.
Este sistema bidireccional podrá ser sustituido muy pronto con una tecnología avanzada de navegación unidireccional si las pruebas del DSAC resultan ser exitosas. El objetivo es permitir a las sondas espaciales ejecutar eventos de tiempo crítico, como reentradas atmosféricas, sin tener que esperar confirmación desde la Tierra.
“La adopción del DSAC en las futuras misiones de la NASA aumentará los datos científicos de navegación unas dos o tres veces", explica Todd Ely, el investigador principal de la tecnología de DSAC y experto en el Laboratorio Jet Propulsion (
JPL) de la NASA, en Pasadena, California.
Este sistema también "mejorará hasta 10 veces la calidad de los datos y reducirá los costes de las misiones, desplazándose hacia una arquitectura de navegación de radio unidireccional más flexible y ampliable", prosiguió el experto.
"Un uso potencial del DSAC en una futura misión sería el seguimiento del Orbitador de Reconocimiento de Marte”, explica el investigador Esta misión es una de los más fructíferas jamás realizadas por la Agencia Espacial Estadounidense y todavía es muy valiosa, tras más de 7 años desde su lanzamiento.